Esplendor en blanco

“Tan solo queremos decirte lo agradecidos que estamos por todos los esfuerzos que has hecho para que nuestro día fuese el mas especial de nuestras vidas. Fue perfecto en todos los sentidos, la decoración, iluminación, comida, flores y la organización. Verdaderamente reconocemos tu trabajo duro. Tendré en cuenta a “Yes I do” y recomendaré vuestros servicios a todas las parejas que conocemos que tengan intención de casarse en Barcelona. Reconozco que hemos sido exigentes con la organización de nuestra boda al ser en una ciudad en la que no residimos. Sin embargo tu ayuda ha valido la pena.”

Pauline & Jad, Beirut
Boda, 30 de agosto de 2013

Pauline y Jad son una pareja de Beirut. Cuando se prometieron, la novia escogió como destino Barcelona, pues se enamoró de un precioso castillo cercano a la ciudad. Era, sin duda, el lugar donde quería celebrar su boda.

A partir de aquí nos pusimos a trabajar en la línea inspiracional de la boda. El blanco con un toque de dorado fueron los colores elegidos para envolver la ceremonia. En esta línea se escogieron las sillas, los manteles, y las flores. Unas soberbias orquídeas blancas adornaban los centros y también colgaban de los árboles en lágrimas de cristal. La luz de las velas que prendían en cada rincón confería un ambiente romántico y delicado, respondiendo al sentir de la pareja. Unos jarrones de cristal con velas iluminaban los carteles del sitting.

Era una boda íntima, de unas 80 personas, por ello, y teniendo en cuenta la amplitud del castillo, se propuso una distribución acogedora de las mesas y la pista de baile que aportara un sentimiento de calidez y que, a la vez, permitiera disfrutar del castillo en toda su esplendor.

La entrada de los novios a la sala fue acompañado con fuentes de fuego y sus iniciales relucieron en un rótulo pirotécnico. Durante la cena los invitados pudieron deleitarse con la actuación de una cantante y saxofonista que vino especialmente de Ibiza. Más tarde, un discjokey venido también en exclusiva desde el Libano amenizó el baile.

Considerando la relevancia del factor destination wedding, meses antes de la boda se grabó un vídeo en Barcelona y se envío a todos los invitados a modo de Save the date.