Luz de amor

“Hola Sonia,
Primero de todo, muchas gracias por ayudarme a organizar esta increíble boda. Tanto nosotros cómo nuestros invitados disfrutamos mucho. Todavía siguen diciendo que es la mejor que han visto hasta ahora.”

Daria & Artem, Moscú
Boda, 26 de Julio de 2013

Daria y Artem, ambos rusos pero afincados en Estados Unidos, decidieron casarse en Barcelona porque desde hacía años veraneaban en la Costa Brava.

La novia quería una boda sofisticada, con un toque vintage y en tonos lavanda, blanco y plata. Y tenía una ilusión especial: iluminar la cena con lámparas de araña de cristal.

Partiendo de estas ideas, Yes I do diseñó un logo con las iniciales de los novios y un dibujo de un candelabro, todo sobre un fondo adamascado. Evidentemente, la línea gráfica seguía los tonos propuestos por la novia y se jugó con el dibujo del candelabro como late motive en distintos formatos.

Se escogió una finca señorial y llena de historia como escenario, tanto de la ceremonia como de la celebración.

A la llegada, unos regios caballos y unas mujeres vestidas con un elegante traje flamenco recibieron a los invitados. El aperitivo se celebró delante de la casa amenizado por mñusicos rumberos y con un Photocall y una mesa de firmas decorada con libros vintage.

La ceremonia se celebrava en el interior de la finca, que se decoró con una impresionante arcada de flores, una alfombra blanca y a ambos lados una hilera de pétalos también blancos.

Tras la ceremonia los invitados pasaron al jardín inferior de la casa para poder degustar la cena. Era la primera vez que se celebraba una cena en ese espacio. Fue una idea propuesta por Yes I do, y para ello se montó una estructura toda forrada de hiedra y de ella se colgaron diez lámparas de araña con lágrimas de cristal y orquídeas colgando.

Cada silla estaba decorada con tul y una targeta con el nombre del invitado, se diseñó una minuta redonda y la servilleta se unió a un ramillete de lavanda con una cinta en color malva.

La cena la amenizaron varias actuaciones: un grupo de música venido de Londres, unas bailaoras de flamenco y una banda de doce componentes venidos desde Israel.

El pastel, de estilo clásico americano, estaba decorado siguiendo la misma línea de toda la gráfica y en los mismos tonos.

Tras la cena todo el mundo se trasladó al interior de la sala donde se había dispuesto un buffet de dulces y otro con cafés y tés, y un chill out con un columpio decorado con flores en la parte exterior.